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El daño que hace MasterChef

No os podeís imaginar el esfuerzo que me supone, como profesora de cocina, inculcarle ciertas normas y buenos hábitos a los alumnos para que luego venga un programa de la tele como MasterChef y lo eche todo por tierra en un momento.

Reconozco que es un programa que no me ha enganchado y que no suelo ver. Las veces que lo he puesto ha sido por ver a los cocineros y pasteleros que han asistido y a los que admiro: Jordi y Joan Roca, Dani García, Paco Torreblanca… Pero, quitando esas apariciones estelares, el rollito que le dan de reality show culinario no me va mucho.

Bueno, a lo que iba, deberían darse cuenta de la repercusión que tiene todo lo que hacen y cómo lo hacen en los futuros cocineros. Para empezar, ¿alguien podría explicarme por qué van con ropa de calle y no llevan gorro? Un delantal es todo lo que llevan del unifome. ¿Por qué esa manía de los cocineros de salir sin gorro en la tele? ¡Si su uso es obligatorio  Luego lo ven los alumnos y te dicen que ellos por qué tienen que ponerse el gorro si Fulanito de Tal no lo lleva nunca.

Y cuando los concursantes salen a cocinar a otras cocinas van vestidos de cocineros solo de cintura para arriba. En estos casos sí llevan gorro pero hay que ver cómo porque Eva, sin ir más lejos, llevaba toda la coleta fuera del gorro. Muy mona ella, pero poco higiénico.

Para quien no lo sepa diré que está prohibido entrar en una cocina con ropa de la calle ya que transporta una gran cantidad de microorganismos. No entiendo muy bien cómo se permite saltarse la normativa de esta manera y a ojos de todo el mundo.

En cuanto a la no aplicación de las normas higiénico-sanitarias también habría mucho que comentar. Ni una vez he visto que los concursantes laven y desinfecten la tabla de cortar. Eso sí, le pasan una bayeta que está muy bien dobladita y que no enjuagan en ningún momento.

El día del cebiche fue memorable. Colocan el pescado en la tabla, le sacan los lomos, quitan el pescado, acto seguido colocan cebolla sobre la misma tabla, la cortan en brunoise… y así sucesivamente, sin que la tabla viera ni un estropajo ni un desinfectante durante todo el proceso. Total, ¿para qué?

También vi algo que no era capaz de creer. Ese mismo día Maribel sacó un lomo del besugo, para hacer el cebiche, y lo que le sobró lo puso en un cubo que había en el suelo. Acto seguido llega Fabian pidiéndole pescado, coge lo que le había sobrado de ese cubo y se lo da. ¡Y él va y lo usa! No procede poner un alimento que se va a ser consumido, y además crudo, en un cubo en el suelo. Es un gran foco de contaminación.

Harina de otro costal es lo de probar una salsa con una cuchara y a continuación probar la guarnición con la misma cuchara, sin darle un fregado antes. Y eso no se lo vi a un concursante sino a un cocinero del jurado. O tocarse la nariz mientras se está cocinando, o ponerse a comer en la cocina… Podría decir muchas más cosas. ¡Y eso sin casi haber visto el programa!

* Nota dirigida a mis alumnos: me parece estupendo que veáis el programa pero, por favor, no copiéis lo que se muestra en él. A vuestros profesores nos cuesta mucho enseñaros buenas prácticas como para que lo perdáis todo en un rato sentados delante de la tele.

Este post apareció primero en «Tinta de calamar» de Cadena Ser

2 Comments

  1. Silvia

    Creo que a mi también me ha hecho daño pero en otro sentido. No me han admitido en el grado medio. Mi nota no es muy baja y en otros módulos ha entrado gente con menos nota. Creo que ha habido una cantidad enorme de gente que se ha preinscrito por el efecto Masterchef. En fin, volveremos a intentarlo en septiembre.

    1. Julia

      Vaya Silvia, espero que en septiembre tengas más suerte.
      Por ese lado, sin embargo, a los que damos clase no nos viene mal. Lo malo sería que no hubiera alumnos. Pero sí que es cierto que es una pena que mucha gente se queda fuera.

      ¡Mucha suerte!

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